El gran gigante
El famoso prestidigitador, el Gran Gigante, alzó una mano abierta y vacía en el espacio; de la Nada, cogió terrones y piedrecillas.
– “¡Truco, truco!” – gritaron los dioses envidiosos.
El Gigante, irritado, arrojó sobre aquéllos la ilusión que tenía en su mano: ignoraba que en uno de esos terrones estaba el Hombre.
– “Coged, coged pronto esa ilusión” – gritó un clarividente – “Allí cae un sueño de la Nada, atrapadla que la amaréis”
Y los dioses mezquinos gritaron – “¡Mentira, mentira!” –
Ramatis Zand