Sólo soy una voz que balbucea sagradas palabras que en mi se mueven como aguas de manantiales; sólo soy su cauce buscando en ti destino, mas, las aguas y las fuerzas que las mueven, vienen, tú lo sabes, de altísima montaña.
Ramatis Zand
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Mayo 15, 2008 en 8:53 pm y está archivado en Narraciones Breves. Etiquetado: aguas, manantiales, sagradas, voz balbucea. Puedes seguir los comentarios a esta entrada a través de RSS 2.0 feed.
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