Un hombre rico llegó a una venta de esclavas en el mercado. Vio allí a una hermosa joven y la compró. Prendado de su belleza la llevó a su casa. Era tanta la gracia y la hermosura de la esclava que pronto se enamoró de ella. Inquieto, impaciente por no estar junto a ella a cada momento, perdida su felicidad, puso su dicha en la joven. La llevaba a todas partes donde él fuera pues no quería separarse un instante de la hermosa esclava. El joven rico ahora era feliz con su esclava y ella sabía que su amo la amaba.
Pronto al amo le disgustó que ella siquiera pudiese pensar en otros hombres.
Comenzó a sufrir al pensar que algún día ella pudiese escapar, y por vigilarla y cuidarla se ausentaba de sus negocios y trabajos. Quería estar siempre al lado de ella agradándola, proveyendo sus caprichos y sufriendo sus veleidades porque ella era una esclava y no había amor en su corazón.
Y así fue como el amo se transformó en esclavo y la esclava en ama.
A. y A.

Septiembre 15, 2008 a las 4:25 pm |
Claro que soy Exclavo de mis emociones si no las contraresto con oración y meditación, Le Felicidad es para todos aquellos que no dependen jamás de otras personas o cosas, *dinero * prestigio*sexo*reconocimiento* etc.
La felicidad esta en amar a Dios y depender de El, por que busco hacer su voluntad, y su voluntad es esa que sea su hijo para vivir feliz.
Septiembre 29, 2008 a las 5:04 pm |
Muchas gracias Iván por su comentario Nuestros deseos es que los distintos temas tratados puedan servir de guía para lograr la superación espiritual. Estamos a su disposición para cualquier consulta o aclaración sobre estos temas.
Saludos