El gran director de la noche, mueve sus brazos al compás de las libélulas; con reflejos de la luna, cambian de color, mientras danzan nocturnas melodías azules y verdes de fuerte pasión: mas el hombre duerme.
De lo profundo de las aguas grises del mar surge como gaviota en vuelo, el libro abierto del saber profundo, y los ojos profanos del hombre, sólo ven el agua y el quieto horizonte.
El sol cruza la sonrosada verja del ocaso, mas el hombre duerme.
Escrito por luzdelalma 