Como el pájaro que del cielo cae herido
de muerte por el fulminante rayo,
así la soberbia alma que al cielo ignora
va a profundo abismo en fatal caída.
¿No te importa?.
En las sombras en que a prisa va perdida
siempre en lo alto una luz piadosa brilla
para que al cielo alzando su mirada
suplique el alma con dolor arrepentida.
¿No te importa?.
Y en la tierra hay voces que a ella llegan
mas, confundida en rudas ilusiones
apozadas en la mente y su materia,
no las oye, y las luces pronto niega.
¿No te importa?.
Y aunque clame y se agite su conciencia,
y se rebele y llore y se lastime
aquella alma no se apiada de sí misma
y se destruye.
¿No te importa?.
Atraída por tantas luces de oropeles,
por falsedades que aparecen tan normales,
rechaza el alma dormida la luz de realidades,
se alza airada, soberbia, se violenta y apedrea
a quien su yerro muestra y su caída.
¿No te importa?.
Y así, esta alma enceguecida,
que no escucha,
que no siente la súplica del cielo que la llama,
creyendo que está libre,
por sí misma se condena.
¿No te importa?