El peregrino pobre

Agosto 10, 2008

Extracto del libro “El Mágico Encuentro”

Había una vez un peregrino pobre: se sentó al pie un árbol a descansar sus huesos, y al fijar su vista en la nada, descubrió una luz muy bella. Sin pensar en su cansancio, siguió a aquella luz que lo llamaba. Leer el resto de esta entrada »


¿Qué debemos hacer en estos tiempos de angustia?

Mayo 8, 2008

Debemos esforzarnos por sentir el amor que nuestro Padre Celestial nos entrega a cada momento bendiciéndonos para ayudarnos a progresar. No debemos tropezar en esta hora en que está tan pronta la salida. Orad, debemos orar con fervor y frecuencia, esperando la venida del Cordero, unidos con la devoción apropiada, sintiendo en nuestro corazón el gran gozo y felicidad alcanzada por el conocimiento de la gran promesa de Dios, implícita en el cumplimiento de su mandato. Colmemos pues, la copa del amor y de la sabiduría, Leer el resto de esta entrada »


El Gran Privilegio

Marzo 17, 2008

Muchos tenemos el gran privilegio de ser cristianos cumpliendo con el propósito de Dios de seguir a su Hijo Jesús; debemos por lo tanto, estando en tan excelso cuidado, dignificar este llamamiento recibido por gracia.

Todos deberíamos ser ejemplos de luz para aquellos ciegos que buscan una mano en la oscuridad de sus vidas. Sabemos que debemos hacer grandes sacrificios para poder vencer al enemigo invisible que nos asecha a cada instante haciéndonos trope­zar en las vicisitudes de la vida cotidiana, haciéndonos dudar y haciéndonos errar. Mas, así como cada día un cristiano cae y se levanta, otro está en pie esforzándose por captar aquellas almas que quieran comer del pan de la sabiduría y nutrir con él su espíritu para ir en ayuda de aquellos que los necesitan. La palabra de Dios no calla.

Te­ned paciencia y perseverancia en el trabajo interno donde la lucha es ardua y cruel y donde constantemente salimos heridos con la agre­sión de nuestros defectos. Todos sabemos que la más dura batalla se da dentro de nosotros mismos y que al salir victoriosos nos hace ganar un lugar privilegiado que, aunque a costa de sacrificios, vale la pena realizar; no decaigamos, amemos con más fuerza al prójimo, abramos el entendimiento a la comprensión de todos los seres, y que nuestra conducta sea el espejo de nuestra alma.

Debemos ser unidos como hermanos y confiar unos en otros para que nuestro Padre vea con complacencia que hemos aprendido sus ense­ñanzas. Descubramos dentro de nosotros la sabiduría infinita y logra­remos la felicidad, la tranquilidad y los beneficios que nuestro amado nos otorga día a día sin pedir nada a cambio. Aprendamos, her­manos a amar la naturaleza, a cuidad a todos los seres anima­les, vegetales y humanos, sin dañar jamás ni con el pensamiento a ninguno de ellos.

Pidamos la bendición a nuestro Padre para que seamos merecedores de estar algún día a su lado.

En la paz reverencial

A y A

12-3-1995