Marzo 20, 2008
Los que estamos acostumbrados a morir
en lo profundo de las oscuridades,
los que permanecemos bajo falsos soles
simulando estar vivos a la sombra de nuestros cuerpos,
desde el fondo del dolor a ti clamamos.
Líbranos de tantas tinieblas siniestras
que nos acosan con sus jaurías tentadoras;
sálvanos de las sonrisas engañosas
que buscan nuestro corazón ansioso
para destrozarlo en dolor y llanto;
apártanos de vanas ilusiones fatales
que danzan frenéticos ensueños irreales,
ilumina los espacios vacíos
de nuestras vidas agobiadas.
A ti clamamos los que en tantos ciclos
aún estamos sujetos a la historia,
a ti suplicamos doloridos
los que morimos diariamente
sin la gloria de alcanzarte.
Desciende Redentor hasta nosotros,
alza tu viva llama, ilumina el camino
de nuestras vidas en el cieno moribundas,
rompe nuestras soledades, álzanos del vacío
eleva en nuestros pechos cánticos de luces,
y en tus sagrados fuegos inmortales
redímenos Señor, redímenos,
aléjanos de la muerte eterna.
Ramatis Zand
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Poemas | Etiquetado: Cuerpo, Dios, Morir, Muerte, Redímenos, Redención, Redentor, Señor, Tinieblas |
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Publicado por luzdelalma
Marzo 20, 2008
Como el pájaro que del cielo cae herido
de muerte por el fulminante rayo,
así la soberbia alma que al cielo ignora
va a profundo abismo en fatal caída.
¿No te importa?.
En las sombras en que a prisa va perdida
siempre en lo alto una luz piadosa brilla
para que al cielo alzando su mirada
suplique el alma con dolor arrepentida.
¿No te importa?.
Y en la tierra hay voces que a ella llegan
mas, confundida en rudas ilusiones
apozadas en la mente y su materia,
no las oye, y las luces pronto niega.
¿No te importa?.
Y aunque clame y se agite su conciencia,
y se rebele y llore y se lastime
aquella alma no se apiada de sí misma
y se destruye.
¿No te importa?.
Atraída por tantas luces de oropeles,
por falsedades que aparecen tan normales,
rechaza el alma dormida la luz de realidades,
se alza airada, soberbia, se violenta y apedrea
a quien su yerro muestra y su caída.
¿No te importa?.
Y así, esta alma enceguecida,
que no escucha,
que no siente la súplica del cielo que la llama,
creyendo que está libre,
por sí misma se condena.
¿No te importa?
Ramatis Zand
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Poemas | Etiquetado: Arrepentido, Cielo, Ilusiones, Muerte, Sombras |
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