El Hombre con Cabeza de Cerdo

Extracto del libro “El Mágico Encuentro”

Había una vez un marqués que se caracterizaba por su crueldad y por ser muy abusador con los demás. Un día blasfemó contra sus vasallos hasta que estos decidieron abandonarlo. Cayó sobre él una maldición hecha por sus vasallos, la que consistió en que se transformara su cabeza en la de un cerdo.

Al cabo de un tiempo, este hombre no era el mismo; por las noches comía desperdicios como lo hace este animal, pero en el día se transformaba en hombre y sentía gran tristeza por su condición. Llegó entonces a su palacio un hombre de raídas vestiduras el cual le dijo: Cuando conozcas el verdadero amor y limpies tu mente de malos pensamientos volverás a ser normal. Diciendo esto el anciano desapareció. El hombre, desconcertado, no sabia que pensar. La fuerza animal era superior a él.

Un día, por el camino, apareció una bella joven la cual le pidió refugio en su castillo. Ella, que sólo iba de paso, era muy dulce y tierna; su alma diáfana se translucía a través de su mirada. El joven marqués quedó cautivado por la belleza y la pureza de esta joven.

Cuando llegó la noche, el hombre se transformó en bestia y comió desperdicios en una charca. La joven lo miraba desde una ventana y aquél al verse observado, sintió gran tristeza y remordimiento por sus pasadas acciones y le dijo a la joven: Vete de aquí, pues has visto quien soy.

La joven con una sonrisa compasiva en los labios, se acercó y acarició al animal. Este lloraba desconsoladamente. El remordimiento había entrado en lo más profundo de su ser.

Al besar la joven a aquella bestia, ésta se transformó en lo que antes era el marqués, pero resurgido con nueva faz llena de luz. El sufrimiento limpió su alma y quedó libre de aquella maldición.

Moraleja: Las malas acciones y los malos pensamientos deterioran al hombre y lo rebajan al mundo de los animales, mas el arrepentimiento lava la esencia y la libera de tan terrible castigo.

A.y A..

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