¿Qué debemos hacer en estos tiempos de angustia?

Debemos esforzarnos por sentir el amor que nuestro Padre Celestial nos entrega a cada momento bendiciéndonos para ayudarnos a progresar. No debemos tropezar en esta hora en que está tan pronta la salida. Orad, debemos orar con fervor y frecuencia, esperando la venida del Cordero, unidos con la devoción apropiada, sintiendo en nuestro corazón el gran gozo y felicidad alcanzada por el conocimiento de la gran promesa de Dios, implícita en el cumplimiento de su mandato. Colmemos pues, la copa del amor y de la sabiduría, para estar dignos ante su presencia. Oremos con el corazón elevado para percibir su energía, su luz y la consolación en la esperanza redimidora.

A. y A.

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