Ampliad vuestros horizontes

Al adorar al Rey de reyes, debéis comprender la importancia de ser valientes y empeñosos en la senda de la búsqueda incansable, pues, en esta búsqueda, encontraréis la definición de vuestro espíritu que tantas veces hemos dicho y hablado que debéis esforzaros para ese reencuentro feliz, tan cercano. No desesperéis, pues, el Rey está a la puerta. Recordad que la oración es el arma más poderosa con la cual podéis vencer todos los obstáculos que se os interpongan. Recordad que al estar en gracia de Dios, vuestra vibración es elevada gracias a los ángeles que os rodean y que abren el camino para que esta comunicación pueda ser efectiva. Ampliad vuestros horizontes, mirad con plenitud a vuestro futuro, no desesperéis, no caigáis en la angustia, pues Jesús y sus ángeles, están siempre atentos para poder ayudaros.

No cejéis en esfuerzo para ser mejores cada vez. Atraed a vosotros ese amor grande que Cristo os ofrece generosamente en cada minuto de vuestras vidas. Ejercitad vuestro amor, no seáis mezquinos, no hagáis de esta dádiva que se os asignó tanto tiempo, un don para esconder y sepultar, mas bien dadle la fuerza y la vida para que podáis ser verdaderos guerreros de luz en estas tinieblas en que sumida la humanidad agoniza retorcida por las garras oscuras de Satán.

Cumplid vuestros anhelos, forjaos metas, haced que éstas sean claras y que la bondad siempre esté presente en vuestra vida, para que veáis que todo cuanto hacéis sea realizado. Caminad hacia delante, no retrocedáis, pues, podéis caer en un abismo. Aguzad vuestra vista, mirad a aquel sendero que al final, la luz resplandeciente del amado os espera para acogeros en una abrazo cariñoso y fraternal del cual ni siquiera sospecháis de sus bondades. No os atraséis en murmuraciones, en desaliños ni en dejadez, pues el que persevera, el que está siempre atento, él que está siempre dispuesto a hacer la voluntad de Dios encuentra que su carga es alivianada, que sus pasos son ligeros y que todo fluye a su alrededor, pues con esta actitud, el ser perfecto del espíritu logra vencer la oscuridad de la cual se ha rodeado y vuestros ángeles y arcángeles os asistirán y os preservarán de todo daño y maldad. Recordad que Satanás acecha haciendo cualquier cosa para dañaros. Haced que lo material no sea obstáculo para vuestro avance espiritual, pues todo aquello que Satán os da y quita, nuestro Padre duplica. Queremos que vosotros sintáis en vuestros corazones el cálido amor que siente vuestro redentor por todos nosotros.

Seamos hijos agradecidos y hagamos que esa sangre derramada por cada cual de nosotros no sea en vano.

Paz reverencial.

A.y A.
03-03-2002

Los comentarios están cerrados.