El nacimiento de Jesús

EL NACIMIENTO DE JESÚS. Lucas 2:1-7; Mateo 1:18-25; Juan 1:14-18.

EL DECRETO DE AUGUSTO

En los tiempos de Jesucristo, Roma dominaba las aguas y las tierras del occidente, esto es, el Mediterráneo y más allá de los países costeros; Augusto (César Octavio) dominaba Roma. Sobrino de Calpurnia, primera esposa de Julio César, nació el año 63 a.C. y murió en Nola el año 14 d.C. Después de la batalla de Accio (Actium) ocurrida en el año 31 a.C en la que derrotó a Marco Antonio, y habiendo desplazado a Lépido con anterioridad, con quienes había formado un triunvirato, quedó único dueño del poder. Del senado romano recibió el titulo de augusto y los poderes civiles y religiosos comenzando el reinado de los emperadores romanos. Estableció el prestigio de probidad, lealtad y legalidad en la burocracia romana, la cual aumentó considerablemente. Entre sus numerosas obras se cuenta la reforma de la economía propósito para el cual dividió Italia en regiones haciendo más eficaz la recaudación de impuestos y la organización del censo; en cuanto a las provincias, las dividió en senatoriales e imperiales centralizando más poder en Roma.

A su muerte se le ofreció un honroso y magnífico funeral recibiendo el respeto y la gratitud de sus súbditos. El senado romano propuso que el noveno mes del año llevara su nombre y que el tiempo en que gobernó se llamara el siglo de Augusto. Habiendo sido adoptado por Julio César, Augusto adoptó a Tiberio quien llegaría a ser su sucesor.

Augusto, quién se enfrentó a la urgencia de restablecer el orden y la solidez del sistema económico, después de la crisis social provocada como consecuencia de las guerras civiles, ordenó la aplicación de un tributo a todos los habitantes del imperio en el año 1 a.C.; 749 año de Roma. Este mandato incluía un censo en la población sobre el cual debían tributar a la Tesorería Imperial, los distintos pueblos que conformaban el imperio romano, y además, de establecer la cantidad de soldados que podía reclutarse en cada provincia.

Este censo fue el segundo de tres, que ocurrieron a intervalos de aproximadamente veinte años y el primero que se hizo durante el mandato del gobernador de Siria, Quirino. La nación judía, que se hallaba bajo el dominio de Roma, a cuyas arcas pagaba tributo desde los días de Pompeyo, estaba incluida en este empadronamiento general.

El idumeo Herodes, quien gobernaba al pueblo judío y quien nada podía hacer sin la aprobación de Augusto, al cual servía diligentemente a fin de obtener prebendas, cumplió satisfactoriamente este mandato que posiblemente tomara algunos años para llegar a término.

Para que los judíos, siempre dispuestos a oponerse a los romanos, facilitaran las gestiones, Roma no aplicó su ley en la forma de ejecución del censo sino que delegó la autoridad a Herodes a fin de que convocándose al pueblo por su propio gobernante y aplicándose el censo al modo judío, se mantuviese el orden dando una apariencia de cierta autonomía de legislación al pueblo judío, aún cuando estaba férreamente sometido. Sin duda que al ser realizado el empadronamiento al modo judío se hacia menos oprobioso que si se cumpliese bajo los términos de las leyes romanas. Además, de esta manera, los romanos propiciaban y garantizaban la autoridad de Herodes para que conservara el respeto del pueblo, tan dispuesto a ir en contra de éste.

Herodes recurrió a la costumbre judía, llevando a efecto una inscripción sencilla de acuerdo con el antiguo plan hebreo de empadronamiento de las familias en el distrito de su origen, así, el censo se efectuó sin revueltas. De haberse efectuado a la manera romana, cada persona se habría quedado en el sitio en que residía en el momento de cumplir con la ley. Así que, habiéndose proclamado la obligatoriedad del empadronamiento en todo el país, pues el edicto ordenaba “que todo el mundo fuese empadronado”, (Lucas 2, 1-5), José, cuyos antepasados eran originarios de Belén, la cual era la ciudad de David, de quien era descendiente, debió viajar a esa. Con este viaje se daba cumplimiento a la profecía de Miqueas 5:2 sobre el nacimiento de Cristo.

Hay incertidumbre sobre si María debía también cumplir con la ley e ir, por lo tanto, obligatoriamente a Belén, pues se sabe que las mujeres estaban sujetas a un impuesto de capitación, si es que este impuesto se relacionaba únicamente con las contribuciones. Sin embargo, aparte de la obligación legal, María, no querría quedarse sola.

EL VIAJE A BELÉN

José y María vivían en Nazaret aldea agrícola con unas pocas docenas de familias. Esto puede ser la explicación de por qué no existen referencias más tempranas y por qué no fue incluida en las 45 ciudades de la Galilea enumeradas por Flavio Josefo, ni en las 63 ciudades de la Galilea mencionadas en el Talmud. Esto podría explicar también el aparente asombro de Natanael de Caná, que preguntara al apóstol Felipe si algo bueno podría salir de un villorrio de aldeanos y pastores, tan insignificante (Juan 1:46).

José y María viajaron, desde la ciudad de Nazaret en Galilea, a Belén de Judea, la ciudad de David, situada a unos 9 kilómetros al sur de Jerusalén, enclavada en los Montes de Judea, en Cisjordania y situada entre dos colinas, siendo Belén la occidental, a una altura de 780 metros sobre el nivel del mar, desde la cual dominaba la ruta de Jerusalén a Beer-seba.

Galilea se encuentra al norte de Judea, y separada del resto del territorio israelita, por la provincia de Samaria, cuya población era despreciada y evitada por los judíos, tanto que el viajero judío prefería dar un amplio rodeo para evitar pisar ese territorio. Los viajeros que se atrevían a desafiar ese prejuicio debían caminar la distancia de 150 kilómetros, por caminos montañosos y difíciles de transitar tanto por las dificultades del terreno como por el rechazo a relacionarse con los samaritanos, esto hacía las paradas de descanso en esa provincia, fueran sumamente incómodas, complicando aún más la travesía, que entre ambas ciudades tomaba al menos cinco días de viaje a lomo de burro o de camello. Viajar en esas condiciones con una mujer embarazada debía realizarse con los mayores cuidados. Y desde luego que José así lo hizo, especialmente tratándose de que transcurrían los primeros días del invierno. Por consiguiente no viajaban solos, habría sido un acto temerario pues especialmente en Galilea había muchos bandidos, y los hubo desde hacía mucho tiempo. En el año 49 a.C. el gobierno romano encargó a Herodes, de 25 años de edad, acabar con los bandidos que se ocultaban en las montañas, entre los que ellos incluían a los patriotas que mantenían en alto la esperanza de liberarse de los romanos, atacando los unos a cualquier caravana que fuese por aquellos caminos y los otros a las tropas romanas que transitaban por la provincia. Herodes, fuerte y decidido guerrero, cumplió con el mandato recibido, aniquilando a unos y a otros; y entre los patriotas, a Exequias y su hijo Judas, sucesores de Matatías y Judas Macabeo. Sin embargo, pasados esos años de muertes jamás perdonadas por los judíos, nuevamente, la Paz romana se sentía amenazada por hombres que no querían aceptar el yugo romano o el herodiano, cualesquiera hayan sido sus razones, o por bandidos. Así que por temor a los asaltantes, las personas que necesitaban viajar acudían a comerciantes que mantenían el negocio de los viajes, tal como hoy, a cualquier lugar, haya sido en el país o en el extranjero.

El país es un largo corredor, que en partes alcanza 120 kilómetros de ancho, por el cual desde tiempos inmemoriales transitaban todas las caravanas que unían con sus viajes África, Europa y Asia, por consiguiente había rutas para viajeros que se dirigian a cualquier lugar del mundo conocido ya sea de negocios o de turismo, como decimos hoy.

De manera que José y María como otros de los muchos viajeros obligados por el decreto debieron reunirse en alguno de estos grupos organizados por caravaneros para acompañarse y para proveerse de asnos o de camellos y algún alimento y agua ya sea por un trecho o hasta el destino concertado. Habiendo otras personas oriundas de Belén en Nazaret, es posible que así se haya hecho o que todos ellos se hayan acoplado a otra caravana de viajeros procedente de lugares más lejanos y que durante el trayecto otros viajeros se agregasen al grupo inicial.

Pero los bandidos no eran el único peligro que esperaba a los viajeros; había bestias feroces, zorros, chacales, lobos; aves no sólo de rapiña tales como el águila, el aguilucho, buitres y cuervos, sino otras que atacaban al desgraciado caminante. También se debía tener cuidado con las plantas entre ellas, cardos, espinas y cizaña que llegaban a medir dos metros de altura o más y también cuidarse de arbustos ponzoñosos. Y había serpientes de mordedura mortal y varios animaluchos en el yermo.

No había posadas que dieran refugio al viajero pero sí, en los caminos alejados de poblados, cada cierto trecho, la necesidad del viajero de guarecerse de las inclemencias del tiempo originó la construcción de toscas construcciones llamadas khan, las cuales ofrecían el precario resguardo de paredes, techo y agua. Aquellos khans podían ser de diferentes tamaños, todos rectangulares, a veces de una sola pieza vacía en cuyo piso el viajero extendía sus cueros de animales o alfombras para dormir junto a sus animales, otras, los más grandes disponían de un patio para los animales de carga.

En algunos de estos khans pernoctarían José y María acompañados por otros viajeros dándose ánimos y pasando el tiempo en alegres coloquios. Tal vez hablarían de Chimham, que en los tiempos de David, construyó un gran khan cerca de Belén, por el camino de las caravanas que iban a Egipto. Tal vez criticarían algunos a Herodes alegando que no daba suficiente comodidad al viajero pues se consideraba como expresión de benevolencia de los gobernantes hacia el pueblo, la construcción de estos refugios. Otros alegarían contra los comerciantes organizadores de estas caravanas que no proveían de comodidades. Y algunos, ansiosos por llegar, deseaban ya disfrutar de las uvas y las aceitunas de Belén. No faltaría quien recordara, revelando con ello su origen humilde, el pan de cebada, cereal abundante en la región, alimento básico del campesino pobre ( Rut 1:22).

Tema obligado sería para los viajeros, el recuerdo de Raquel, ( nota 1) el amor de Jacob, el primero como tal mencionado en el Antiguo Testamento, pues el camino pasaba por el sagrado lugar donde ella murió al dar a luz a Benjamín; en el camino a Efrata es decir Belén ( Gen 35:19; 48:7)

EN BELÉN (Significa casa de Pan)

Al llegar a Belén las comodidades no mejoraron mucho, pues las posadas no disponían de habitaciones para los viajeros que llegaban a causa del gentío que se había trasladado allí por las mismas razones generales y por frío. (Lucas 2:6,7)

En una de estas casas para huéspedes, estando arrendadas todas las habitaciones, los posaderos, advertidos y compadecidos de la situación de María, quien se hallaba con dolores de parto, les ofrecieron el establo aledaño a la casa, donde los viajeros y los propios dueños del lugar guardaban sus animales. Ante la imposibilidad de conseguir otro lugar mejor y la llegada inminente de la noche y del parto, José y María aceptaron. La posadera y su marido limpiaron un sector del gran establo, que consistía, como era costumbre en el país, en una cueva cavada en la ladera de un cerro en cuya entrada construían una precaria ramada. Los pocos animales que allí había, no era el tiempo de tener reunido el ganado, fueron amarrados en el extremo opuesto de donde acomodaron a María en un lugar limpio. Asearon también un gran cajón de madera que servía de pesebrera a las bestias y a las gallinas como ponedero de sus huevos; sobre la paja, la posadera extendió un mantel recién lavado, quedando así preparada la cuna para Jesús. Llegada la oscuridad, la mujer llevó una pequeña lámpara de aceite y al anunciarse el momento, sirvió de partera.

Jesús nació en un establo de paredes toscas, de piso y paredes de tierra, su cuna fue un cajón que hacía, según la necesidad, de pesebrera o nido de gallinas relleno con heno seco. Allí fue colocado cuando Jesús nació, allí dormía mientras los animales, algo apartados, comían o rumiaban la misma clase de heno sobre el que reposaba el redentor.

Una muy antigua tradición afirma que en el establo estaban un buey y un asno al momento del nacimiento de Cristo. La tradición hace alusión a Isaías (1:3): “El buey conoce a su dueño, y el asno el pesebre de su señor; Israel no entiende, mi pueblo no tiene conocimiento”.

Puede hacerse una alegoría de su nacimiento en aquel establo, rodeado de animales. ¿No es acaso el mundo un establo, un lugar, donde muchísimos “hombres sólo comen y llenan letrinas”? (Leonardo de Vinci) ¿Dónde las cosas más hermosas, puras y divinas las transmutan en escorias, en basura, en las que se arrojan para refocilarse en lo que ellos llaman gozar de la vida?

Siguiendo con la alegoría, no es por casualidad tampoco que sus primeros adoradores hayan sido animales: asnos y bueyes. Asnos y bueyes vieron a la muchedumbre arrodillarse reverentemente ante ellos en diversas épocas de la historia. Apenas Moisés dejó al pueblo elegido, mientras hablaba con Dios, aquella gente ingrata exigía a Aarón que fundiese un becerro de oro para adorarlo. En Grecia el buey estaba consagrado a Dionisio, a Apolo Hiperbóreo. En Creta lo adoraron como Minotauro, en Egipto se adoró al buey Apis. Orez, rey de Persia, alzó a un asno en el templo de Ftah y lo hizo adorar. Pocos años antes del nacimiento de Jesucristo, Octavio, el futuro emperador al cual mencionamos al comienzo, en víspera de una batalla, se cruzó con un hombre que llevaba un asno. El borrico se llamaba Nicón que significa victorioso. Octavio, vencedor en la batalla, mandó fundir un asno de bronce y poner la estatua en un templo para que se recordase su victoria.

Hasta entonces los hombres se habían inclinado ante bueyes, vacas y asnos, etc. ahora los animales adoraban al niño Dios, debían dejar de amar a los dioses creados a imagen de sus pecados, para adorar al Dios viviente y a su hijo primogénito.

Años después, Jesús entraría en Jerusalén montado en un borrico, símbolo del triunfo sobre las ilusiones materiales.

LOS ANGELES Y LOS PASTORES. Lucas 2:8-20

Después de la adoración de las bestias, fueron sus amos quienes adoraron a Jesús: los pastores que vigilaban sus rebaños durante la fría noche, durmiendo como siempre en el invierno arrebozados en sus cueros junto a fogatas frente a las entradas de los rediles. A ellos se presentó un ángel del Señor, rodeándolos de resplandor, lo cual les causó gran temor. El ángel les dijo (Lucas 2:10) que no temieran sino que gozaran de saber que había nacido un salvador, y les dio las señales para que, yendo a verlo, pudieran reconocerlo. Luego, los asombrados pastores, vieron a multitudes de huestes celestiales y las oyeron cantar alabanzas a Dios, testificando que Jesús era el Mesías.

En las almas puras y simples de los pastores les sería grabada en esa noche de principios de invierno, la bendición derramada sobre ellos de ser elegidos como testigos del nacimiento de Jesús, el mayor suceso ocurrido a la humanidad. Aceptaron con fe las palabras del ángel y partieron presurosos para ver al recién nacido rey, llevando como ofrendas, leche, pan y queso.

Hallaron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre. Había otras personas en el lugar (Lucas 2:18)  y al ser los pastores preguntados sobre que hacían allí, admirados éstos de lo que les había ocurrido, narraron todo lo que habían visto y escuchado. Las personas que oían el relato fueron maravilladas de lo que estos simples pastores decían.

María, aún sin comprender cabalmente su alta dignidad ni de lo que significaba para la humanidad de todos los tiempos la llegada a la tierra del Hijo de Dios, meditaba todo lo que ocurría con un corazón limpio y humilde, mientras observaba a los pastores quienes eran incapaces de imaginar siquiera semejantes prodigios que narraban.

Regresaron después los pastores a sus rebaños, glorificando a Dios por todo lo que habían visto y oído, y recordando al ángel y su noticia no entregada a la aristocracia ni al clero, sino a los humildes pastores que tuvieron fe en las palabras de un mensajero de Dios.

LA VISITA DE LOS MAGOS. Mateo 2:1-12

Pocos días después del nacimiento de Jesús, tres reyes magos seguidores de la doctrina zoroastriana o mazdeísmo, adoradores de Ahura Mazda, el dios bueno, creador de todo siendo él mismo increado, dios del cielo, sacerdote celeste, identificado con el fuego, llegaban a Jerusalén: eran Gaspar, Baltasar y Melchor, procedentes del oriente, de Persia y, tal vez, de regiones más lejanas; una larga travesía que les tomaría mucho tiempo, posiblemente más de un año, tanto en preparar la caravana como en transitar tan larguísima distancia. Los magos llegaron haciendo una pregunta que desconcertaba, ¿dónde encontrarían al recién nacido rey de los judíos? Toda Jerusalén quedó turbada por esta pregunta de los magos. Todos sabían que las escrituras anunciaban la llegada de un Mesías, pero estaban perplejos de que esto pudiera ocurrir en esos días. La noticia llegó a Herodes y también se turbó (Mateo 2:3). Esta inquietud provenía de su celo por gobernar con autoridad, poder y dominio, sin rivalidad alguna. Lleno ya de odio y temor, Herodes convocó a los principales sacerdotes y escribas y les preguntó en qué lugar nacería el Rey de los Judíos. Conocedores de las sagradas escrituras proféticas, respondieron sin vacilar que en Belén (Mateo 2:4-7; Miqueas 5:2). Entonces mandó a llamar en secreto a los magos y los interrogó escrupulosamente sobre la estrella, sobre sus propias escrituras y otros datos que le sirvieran para establecer la veracidad del nacimiento y la edad aproximada del niño. Los magos contaron a Herodes lo que sabían y a su vez, le preguntaron sobre si sabía del lugar en que nacería el futuro rey. El idumeo, que quería estar segurísimo de la ocurrencia de tal acontecimiento, envió a los magos a Belén con el mandato de que le avisasen cuando encontrasen al niño “para que yo también vaya a adorarle”, les dijo con engaño, pues veía en el Mesías un rival político que le quitaría el trono de los judíos y por lo tanto pensaba matarlo.

LA ESTRELLA.

Los magos estaban satisfechos de haber obtenido el dato que buscaban para hallar al niño rey, pero se preguntaban intrigados por lo que habría sucedido a la estrella que les había guiado desde el oriente hasta Palestina, pues había desaparecido después de dirigirlos hasta las cercanías de Jerusalén. Conjeturaban entre sí sobre el motivo por el cual no los condujo directamente a Belén, sino que los había llevado directamente a la Gran Ciudad en donde comenzaban a sospechar que existían enemigos del recién nacido. Entre ellos, descendientes de castas acostumbradas a la observación de los astros y por lo tanto conocedores de sus movimientos (Nota 2), trataban de explicarse por qué la estrella se movía de norte a sur en tanto que todos los astros lo hacen de este a oeste debido a la rotación de la tierra. Inútiles conjeturas. Ya en camino, de noche, volvió a aparecer la estrella guía, lo cual los llenó de gozo; iba delante de ellos iluminando el oscuro camino. No irradiaba, por lo tanto, su luz como una estrella común, como el sol o como una luminaria colocada muy alta. Su luz no se difundía en la atmósfera, sino que era como la luz de un faro que muestra el camino con su haz una luz que solo la podían ver los magos. (Mateo 2:7)

Otra luz había guiado al pueblo israelita en el desierto; (Éxodo 13: 21, 22) Y Jehová iba delante de ellos, de día en una columna de nube para guiarlos por el camino, y de noche en una columna de fuego para alumbrarles, a fin de que anduviesen de día y de noche. Nunca se apartó de delante del pueblo, la columna de nube de día, ni de noche la columna de fuego.

Habiendo sido guiados aproximadamente por nueve kilómetros, finalmente la estrella se “detuvo” (Mateo 2:9) en la posada que ya conocemos y en la cual aún estaban los esposos, esperando la recuperación de María para regresar a Nazaret. La gente había comenzado a retirarse de Belén a sus lugares donde ahora se radicaban, de manera que los esposos disponían de una habitación en la posada. Allí adoraron los magos a Jesús y le ofrecieron incienso, como símbolo de la pureza del niño, su naturaleza divina; oro, como símbolo de la riqueza universal que heredaba de su Padre; mirra, la cual se usaba para preservar los cuerpos, y que ahora se empleaba como símbolo de la incorruptibilidad de Jesús.

Los magos eran reyes, como tales mandaban a los pueblos y como magos guiaban a otros reyes. Eran sabios, poseían el conocimiento, de las artes, de las ciencias, los secretos del movimiento de los astros y los misterios del fuego sagrado. La casta sacerdotal de los magos dominaba la política y la vida social de sus pueblos. Ante ellos se inclinaban los hombres, era justo entonces que ellos se inclinaran ante Jesús. Los magos del oriente se postraron rindiendo el saber de sus teologías al nuevo evangelio. Ahura Mazda se inclinaba ante el recién nacido. Primero adoraron a Jesús los animales representando a la naturaleza; después los pastores simbolizando a los hombres del pueblo de buena voluntad, y finalmente los magos simbolizando el saber y la religión.

Advertidos en sueños por un ángel que Herodes los esperaba, con espíritu avieso, dirigieron su caravana, en silencio gozoso de haber estado frente al niño rey, por un camino apartado, llevándose el secreto que tanto ansiaba, para mal, conocer el rey Herodes. (Mateo 2:12).

Después de que los reyes magos se fueron, un ángel se reveló a José y le ordenó que huyera a Egipto con su familia, esa misma noche José obedeció, marchándose a Jerusalén tanto para circuncidar a Jesús como para tomar el camino hacia el país que lo acogería hasta la muerte de Herodes. Éste, al percatarse de que los reyes magos habían regresado a sus dominios, sintiéndose burlado, y enceguecido por la ambición de poder y los celos contra un rival que suponía con futuras pretensiones de arrebatarle su trono, mando asesinar a todos los niños menores de dos años nacidos en Belén y sus alrededores “conforme al tiempo que había inquirido de los magos” ( Mateo 2:16). Infausta orden pues un hijo suyo, afirma una tradición, se encontraba en ese lugar a cargo de una nodriza, también fue asesinado por los soldados. Es difícil suponer lo que sentiría Herodes ante esta muerte; recordemos que asesinó a Mariamne, la esposa que tanto amaba y a los hijos que tuvo de ella: Alejandro y Aristóbulo y además, a sus cuñados Aristóbulo e Hircanio, para nombrar sólo a miembros de su familia.

Aunque no hay constancia bíblica es posible conectar que Zacarías, gran conocedor de la Ley, a cargo de los oficios templarios aquel año, fuese interrogado por los soldados de Herodes sobre el nacimiento de Jesús y que al negarse a delatarlo fuese asesinado.

Se dice que aproximadamente dos años después, informado por agoreros y adivinos acerca de que Jesús vivía, ordenó una segunda matanza de niños, esta vez, asesinando a todos los menores de cinco años. “Su voz fue oída en Rama, grande lamentación, lloro y gemido, Raquel que llora a sus hijos y no quiso ser consolada porque perecieron”.

Jesús, en Alejandría, estaba a salvo para bien de toda la humanidad.

Habiendo aprendido de su bondad y misericordia, por su propio ejemplo y por la palabra de sus apóstoles, que son nuestros guías, sin duda que condujo a esos inocentes a un celestial lugar privilegiado.

Nota uno.

Jacob, estando enamorado de Raquel, acordó servir a su padre, Labán, por siete años, los cuales le parecieron a Jacob “como unos pocos días, porque la amaba” (Gen. 29:20). Pero fue engañado por Labán quien, cumplido el tiempo acordado, no le entregó por esposa a Raquel, quien “era de bella presencia y de buen ver”, sino a su hermana mayor Lía, cuyos ojos “eran tiernos”, y Jacob tuvo que comprometerse a servir siete años más para unirse a su amada, quien le correspondía su gran amor.

Nota dos.

Una demostración del conocimiento astronómico de los astrólogos caldeos es su descubrimiento, de que cada 18 años los eclipses de sol y de luna se repiten en el mismo orden, es el período llamado saros. Esta observación le valió a Tales de Mileto predecir el eclipse de sol ocurrido el año 585 a. C. entre los días 22 y 28 de Mayo, el primero anunciado por un pre científico.

Saros es un período caldeo de 223 lunas, lo que equivale a 6.585,32 días (algo más de 18 años y 10 u 11 días) tras el cual la Luna y la Tierra regresan aproximadamente a la misma posición en sus órbitas, y se pueden repetir los eclipses. El período saros presenta en promedio 42 eclipses de Sol y 42 de Luna.

Ramatis Zand

21 respuestas a El nacimiento de Jesús

  1. ana olga vinasco dice:

    como nacio jesus? ¿ fue nun parto normaL?

  2. luzdelalma dice:

    Efectivamente Jesús nació de un parto normal. Aunque las Escrituras no lo dicen literalmente, se desprende en forma obvia, ya que de no ser así, estaría relatado cuando recibió la visita de los pastores o posteriormente de los magos y se confirma tal aseveración ya que al octavo día fue llevado por sus padres al Templo de Jerusalén para ser circuncidado.

  3. -Juliietaaa- dice:

    ¿Porqué Jesús era una amenaza para las autoridades romanas de la época?

  4. luzdelalma dice:

    Estimada Julieta:
    Jesús no era una amenaza directa para los Romanos.
    La amenaza la sentían los Fariseos , por cuanto Jesús los criticaba constantemente, y porque Su doctrina ganaba cada vez más adeptos.
    Los Judíos ven en Jesús una alteración en el orden, y acuden a los Romanos para que lo silencien.
    La amenaza para los Romanos por parte de Jesús consistía en que, si no accedían a la petición de los Fariseos, se arriesgaban a una posible revuelta en el pueblo, en constante subversión.
    Algunos Judíos veían en Jesús un libertador de la gobernación Romana, colocándolo al mismo nivel que los agitadores sociales de la época.

  5. GUILLERMO DÍAZ dice:

    EL nacimiento de Jesús está registrado en las crónicas de la Historia,y de la religión cristiana no así su fecha exacta de nacimiento, está registrado su presentación en el templo, la adoración de los reyes magos. Su huída a Ejipto, pero no se dice nada de Jesús hasta los 12 años en que se comenta que Jesús se pierde de sus padres y lo encuentran en un templo hablando con los sacerdotes son 11 años 9 meseses que no hay registro de él y su familia, posteriormete desde los 12 años hasta cuando Jesús realiza su primer milagro en las bodas de Canna en que queda registrada su aparición nuevamente creo que jesús tenía 30 años aproximadamanete realizó ese milagro, hay un GRAN espacio de tiempo ( 18 años apróximadamente) en que que no se sabe nada de él.
    Ese espacio de tiempo no se sabe nada concreto de Jesús.
    Se han escrito muchas elocubraciones que no tienen bases concretas y certeras de sus sus hipotesis.
    Me gustaría un comentario de su parte.

    Atentamente
    Guillermo Díaz M

  6. luzdelalma dice:

    Estimado señor Guillermo Díaz
    Le agradecemos habernos considerado para expresarnos su interés. En cuanto a ésta, es un conocimiento que muchos queremos saber y que hemos buscado sin hallar ningún escrito fiable. Sólo conjeturas. En cuanto a nuestra opinión suponemos que regresó a Egipto y vivió en Nazareth hasta esos doce años en que lo encontramos en el templo. Desde los doce a los 30 años nada podemos afirmar, cualquier cosa que dijéramos sería también conjeturas. Compartimos, sin embargo, que lo fundamental que debe interesar a todo cristiano son los tres últimos años de su vida, su ministerio terrenal, en que nos entregó su doctrina. Donde quiera que halla estado y hecho, se puede considerar como una preparación para alcanzar la madurez de edad para predicar y la solidez doctrinaria, como Ud., sin duda, también debe haber advertido.
    En cuanto al día y año de su nacimiento, desde hace dos mil años, los eruditos cristianos…sólo conjeturas….
    Espero que en otra ocasión pueda darle alguna respuesta o indicio sobre otros asuntos de su interés.

  7. Anónimo dice:

    en cuanto a los hermanos de jesùs, si maria tuvo màs hijos, como se reconocerìa a jesùs como el mesias si maria ya no era virgen? … Y he aqui que una virgen darà a luz a un niño al cual pondràn por nombre emmanuel. si cuando jesus iniciò su vida pùblica marìa ya tenìa màs hijos como se podrìa reconocer que a jesus lo pariò una virgen?

    • luzdelalma dice:

      Estimado:

      Como testimonia la Biblia, Jesús nació de una virgen. Que después de este suceso María haya concebido hijos de José nada tiene que ver con la pureza del nacimiento de Cristo ni con la castidad de ambos esposos.
      Reconocemos que Jesús era y es el Mesías no por el origen de su nacimiento solamente sino por su evangelio, por el poder que demostró sanando a los enfermos y haciendo milagros en el nombre Dios. Además por su bautismo, símbolo de aprobación de parte de Dios Padre que a través de una paloma dio su bendición para la salvación del nuevo hombre resucitado de las aguas. ¿Cómo sabemos si María era virgen en el momento de engendrar a Jesús? lea Mateo 1 :18-25.

      Cordialmente,

      Luz del Alma

  8. maria dice:

    es verdad que los festejos del nacimiento de jesus lo imveto la iglesia catolica yque es una fiesta pagana y que religion es la que nos aserca mas adios.

    • luzdelalma dice:

      Es verdad que la iglesia Católica ha superpuesto sus festividades sobre las antiguas “paganas” y es verdad también que hay estimaciones diferentes con respecto al día y al año del nacimiento de Jesús, pero no han logrado la universalidad del 25 de Diciembre, pues esta tradición está fuertemente arraigada por los siglos en que se ha celebrado en este día. Esto no altera de ningún modo la doctrina.
      La búsqueda de una religión a seguir es absolutamente personal. Como cristiano y respondiendo su nota le sugiero informarse sobre las religiones cristianas y que ore con fervor para que reciba guía. Todas ellas enseñan el camino correcto, en todas se enseña la virtud, todas ellas predican el amor de Jesús y a Jesús,.Hay entre ellas, algunas modalidades de usos y costumbres por eso que debe buscar aquella que más esté de acuerdo a sus propósitos, anhelos y personalidad. Tome en cuenta a los misioneros de cada una de ellas.

  9. mariana malverde dice:

    quiero saber en que etapa historica romana (MONARQUIA IMPERIO,REPUBLICA) nacio Jesus

    • luzdelalma dice:

      Jesús nació durante el Imperio Romano con Augusto como Emperador. Augusto fue quien comenzó el Imperio el año 29 A.C y que terminó el 395 D.C con el Emperador Teodosio.

  10. carlos chavez dice:

    donde nos muestra en la biblia los nombres de los magos y donde nos dice que eran reyes? y en que fechas nacio el salvador del mundo? fue el 24 en la noche como se supone que dicen algunos, si fue el 24 como dicen como que hay pastores en las vigilias de la noche cuando se les anuncio del nacimiento del salvador, usted cree que los pastores en esa epoca estarian pastando? en plena nieve, por que e de suponer que saben que en belen cae nieve en esas fechas, gracias

    • luzdelalma dice:

      1.- El Evangelio de Mateo es la única referencia bíblica referente a unos magos que visitaron a Jesús luego de su nacimiento. No menciona su número ni el titulo de reyes. La tradición católica da este nombre de Reyes magos o Reyes magos del oriente, a esos personajes que llevaron regalos simbólicos, oro, incienso y mirra al recién nacido. Esta tradición no fue anexada a la Biblia. El Evangelio del Pseudo Tomás o Evangelios de la infancia de Tomas del siglo II registran su número y nombre: Melchor, Gaspar y Baltasar.
      2.- En dos mil años los eruditos no se han puesto de acuerdo en la fecha exacta del nacimiento de Jesús, día, mes y año. No hay datos exactos en que basarse. Como Ud. sabe hay varias teorías al respecto: algunos suponen el 25 de marzo, por ejemplo.
      3.- El sentido común, valioso en la interpretación de las escrituras, nos ayuda a pensar que las autoridades gubernamentales de la época ordenaron el pago del censo, en tiempos apropiados para quienes tendrían que viajar para cumplir con la orden.
      4.- Lucas 2:8 “Y había pastores en la misma tierra, que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su ganado” (los pastores no estaban “pastando”, se infiere que la noche era cálida).
      La nieve es superposición de otras tradiciones a la festividad de la natalidad de Jesús.
      5.- Le sugiero, estimado Carlos, acudir a su guía espiritual para que estas preguntas le puedan ser ampliadas y otras, respondidas, a través de la enseñanza sistemática que se da en las denominaciones cristianas.

  11. AMAYA ARRANZ dice:

    CAMPANA SOBRE CAMPANA, Y SOBRE CAMPANA UNA Y ASÓMATE YA A LA VENTANA, VERÁS AL NIÑO EN LA CUNA, BELÉN, CAMPANAS DE BELÉN QUE LOS ÁNGELES TOCAN QUE NUEVA OS TRAEIS.

  12. pabla maciel dice:

    holajesus te ama

  13. pablo dice:

    hola… sabes algo referente acaso otro niño se salvó aprte de jesus cuando erodes mando a matar a todos los niños menores de dos años… te hago referencia porque a mi parecer natanael tenia aproximadamente la misma edad que jesus… y que natanael habia sido escondido debajo de una higuera… y es por eso que cuando jesus conoce a natanael y le dice “debajo de la higuera te ví” porque jesus siendo Dios manifestado en carne (1° timoteo 3:16) lo conocía desde mucho antes que felipe lo llamase… tienes alguna referencia de esto???

  14. Anónimo dice:

    lorena:me maravilla en gran manera que se hable del salvador y la clave para despejar estas y tantas dudas es poner la fe en Jesús creer solamente a su palabra y pedirle entendimiento como dice Jeremías 33.3

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