Orad, pedid, agradeced

Cautivados los hombres del mundo por la gran alegoría del mal, atraen hacia ellos nefastas vibraciones maléficas, las cuales los invaden, los pierden y los llevan a la más terrible destrucción. Hemos visto cómo muchos sucumben ante el llamado del mal y vemos, con pesar, que son pocos los que vuelven los ojos a Dios para buscar refugio y encontrar en su amor esa gran sabiduría en la cual quisiéramos impregnarnos hasta su llegada final.

Cantad alabanzas a Dios con todo vuestro corazón, apartad la miseria de vuestro espíritu, sacando la maledicencia, el chisme, la hipocresía, la falta de criterio y la falta de ese amor que Dios nos pide que hagamos crecer en nuestros corazones para poder compartir la alegría de la unión fraternal con todos los seres que estamos pensando del mismo modo y buscando ese camino de salvación que nos dará vida eterna. Comprended que nuestro amor abrirá puertas, que nos sacará a relucir. Cumplamos con los mandamientos que Dios nos dejara y veremos la misericordia de Dios en dádivas amorosas por nuestro actuar.

Recordemos siempre que si hacemos un gran esfuerzo podremos alcanzar la meta de ver, con regocijo, todas aquellas cosas que se nos han prometido tantas veces. Recordemos que somos hijos de Dios, que no debemos fracasar, sino mirad a vuestro alrededor y ved la terrible corrupción de la droga, la miseria del ser, el odio, la lujuria, el desapego por la vida y el desprecio por las cosas de Dios.

Mirad, qué triste es ver a los hijos de Dios dar la espalda a quien les tiende su mano. Por eso, en estos últimos días donde ya no hay tiempo, donde todo está cumplido, el hombre, debe superarse tanto en el espíritu como en las cosas materiales haciendo de su actuar la excelencia pura de sus acciones para que Dios manifieste su alegría de ver cumplido su plan a través de nosotros, sus hijos. Recordad que Dios nos ama y que está siempre presente en nuestras vidas. Orad. Pedid. Agradeced cada momento. Conformaos con la ayuda de Dios pues es la única salida que tiene el hombre devoto para salir adelante en este crucial tiempo del fin.

 

En la paz reverencial,

 

A. y A.

 

01  Febrero 2009

2 respuestas a Orad, pedid, agradeced

  1. teresa dice:

    SOLO DECIR NUEVAMENTE GRACIAS POR ESTAS PUBLICACIONES.

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