Encontrar aquel sendero limpio

Corriendo en la vorágine de la vida, el hombre acorta sus días llenándolos de maldad y de malas intenciones. Es por esto que, ya terminado el tiempo y sin esperanza de arrepentimiento, los hombres malvados, de corazones endurecidos por la soberbia y la maldad, haciendo escarnio de los indefensos, de los pobres y de los hambrientos, encontrarán sus castigos.

Miremos fijamente y dispongamos ese camino que hemos trazado para poder llegar algún día a encontrar un sendero limpio lleno de luz, de misericordia y esperanza, el cual debemos encontrar con el amor de nuestro corazón y con el pensamiento puesto en Dios.

Traigamos a nosotros todas aquellos sentimientos puros que otrora tuviéramos, y que hemos dejado en el olvido por la flojera, por la desazón que nos acompaña diariamente en esta vida. Hagamos aquel esfuerzo tan importante para encontrar la seguridad de que Dios estará feliz cuando vea al hombre arrepentido y llenando de amor su corazón, depositando a sus pies las joyas preciosas de las virtudes recolectadas en el andar doloroso por este mundo. Cumplidos los tiempos seamos perseverantes en la fe, amorosos comos seres humanos, inteligentes, de buen decir, y de buen pensar para que no nos arrepintamos más adelante de habernos equivocado y dejado de lado aquellos regalos prometidos hace tanto tiempo. La oración con sinceridad y amor es escuchada por todos nuestros maestros y guías y trasportada a lo más alto de los cielos para que el Padre vea cuán amorosos y obedientes somos los hijos de Dios que le aman estrechamente. Abracemos la esperanza, pues Cristo, con su gran misericordia, ya ha hecho los pactos para salvar aquella humanidad que está dispuesta. Elevemos nuestros corazones y disfrutemos el amor de Dios haciendo un oasis en nuestros hogares y lugares de trabajo donde podremos hablar y bendecir la obra misericordiosa de Dios. Recordemos siempre que somos hijos de Dios y como tales debemos ser dignos ante los blasfemos y ante el que nos causa oprobio. Afirmémonos fuerte en la palabra de Dios, la que jamás pasa y jamás se pierde, y toda sabiduría vendrá al hombre cuando la obediencia y el amor reinen en sus corazones.

En la paz reverencial.

6.-8.-6

A.y A.

2 respuestas a Encontrar aquel sendero limpio

  1. Carmen dice:

    Efectivamente vivir en estos tiempos no es facil, pero si estamos en el camino correcto, sumidos en la oración no debemos temer.

    Diariamente recuerdo a Pablo, que con su sabiduría y enseñanzas me ayudan a sostenerme.
    Cito a continuación una frase que leí hace algunos días, y de la cual obtengo las fuerzas para continuar sin perder mi camino y mi objetivo espiritual.
    ” He aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación”

    Muchas gracias por el mensaje.

    Carmen

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