Alguien me espera

Alguien me espera en la cumbre de una alta montaña; con las manos y los pies ensangrentados, mi ascenso es lento y mi alma desespera.
¿Cómo alcanzar aquella cumbre donde sé que el agua mansa y el reposo de mi alma aguardan?¿Cómo desear con más fuerza el llegar hasta esa cima para poder soportar los tropiezos que me esperan?
En espasmos de desesperante desaliento, en momentos de angustiosa soledad, alzo el pensamiento hasta la cumbre, ansiando que algo ocurra.
¿Quién soy yo que no me encuentro?, ¿Quién soy yo que no me siento?, ¿Soy del tiempo inexistente o del tiempo que presento?.
Prosigo en silencio el ascenso fatigoso, elevando el corazón en oraciones, como si fueran palomas remontadas en sus vuelos para así alcanzar lo más grande de mi anhelo.
Los guijarros y peñascos que me hieren implacables no se apiadan de las llagas de mi carne, mas no cejo en subir con gran empeño el camino que abre paso a mi consuelo.
Ascendiendo el duro monte que me hiere, veo al fin la luz en la alta cumbre; siento que mi alma se eleva, surgiendo al espacio iluminado para ser consagrado como antes fuiste tú, que radiante allá me esperas.

A. y A.

2 respuestas a Alguien me espera

  1. Carmen dice:

    En este camino espiritual, cada día que vivo subo esta gran montaña, y aspiro llegar a la cumbre en donde se que LO encontraré. Hay piedras y tropiezos, otras veces el camino se hace fácil. Mi único consuelo es saber que llegaré a la cima y estaré con mi SEñor Jesus

    Muchas gracias por este hermoso mensaje

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s