Tu mirada

11 de septiembre de 2010

En tu mirada luminosa y oscura me encontré un día. Dime tú por vida mía, ¿Dónde estabas?, ¿Dónde en tus blancas y mullidas nubes me mirabas?
Sentí tu llamado, sentí tu presencia, ¿Es ternura o es conciencia lo que del viento salía?

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La muerte del monje

11 de septiembre de 2010

En duro jergón, sobre maderos añosos, yace el monje a la lumbre penumbrosa de unos cirios. La muerte voraz en oscuro rincón lo asecha, esperando el final inexorable de su largo camino, y él la observa inconmovible.

Sus hermanos se postran repitiendo vivos rituales entre aromas de inciensos Lee el resto de esta entrada »


Tu pie seguro está

11 de septiembre de 2010

En vanos esfuerzos, sollozos dormidos de insomnio inconstante, está nuestro amigo.

Su alma se estremece, su mirada vacila, tiembla su mano al sentir la brisa. Cansado y hambriento por los embates de la vida, quiere descansar y sólo encuentra la intriga. Lee el resto de esta entrada »


Tu brazo de carne

11 de septiembre de 2010

Quiero apoyar mi brazo en el tuyo para seguir mi camino, pero tu brazo es sólo de carne y en él no hay ningún destino. Lee el resto de esta entrada »


El barco fantasma

11 de septiembre de 2010

Golpeado por fieras olas sometidas al látigo furioso de los vientos airados y rugientes, que las alzan y las deshacen fustigadas en la tempestad bramante, con sus mástiles quebrados y el velamen destrozado, como jirones en su esqueleto de madera, el viejo barco fantasma navega a la deriva, Lee el resto de esta entrada »


El hombre de papel

2 de julio de 2010

En oscuro rincón se encuentra solitario el hombre de papel; con su mirada fija en la lejanía de las letras, escribe frases que conmueven a los hombres. Busca signos, reúne letras que palpitan en papeles. Quiere dar su aliento a la palabra amor, que sus sílabas engendren la esperanza, más, ¿Cómo habría de Lee el resto de esta entrada »


El samurai errante

27 de enero de 2010

Meditativo camina el samurai errante, con la espada al cinto, por el sendero verde; en su mente, un rojo pensamiento como herida abierta por el destino. De la herida fluyen mil imágenes pasadas que atravesaron su vida sin dejar huellas. ¿ Son las rosas o las espinas que acompañan el camino?. Lee el resto de esta entrada »