La puerta estrecha

20 de diciembre de 2009

Debemos ser diligentes, fieles amorosos, pacientes, debemos desarrollar el anhelo por el progreso que nos llevará a la presencia de nuestro Salvador.

Cuando nos veamos abrumados y sintamos que las esperanzas se nos van y nos sintamos solos, sólo digamos; ¡Padre heme aquí, soy tu hijo! y Él enviará la compañía que necesitaríamos para ese momento de soledad, pues nuestro Lee el resto de esta entrada »


Moradas vacías

14 de marzo de 2009

Cuando el Hombre transgrede las leyes de Jehová en su corazón, se llena de amargura pues sólo desdicha y tristeza asolan su vida al alejarse de la única esperanza que tiene para vida eterna. Cuando el hombre aleja su corazón, sus pensamientos y sus obras de la gran causa que Dios diera para salvación, Lee el resto de esta entrada »


Sed pues vosotros perfectos ( Mateo 5:48 )

29 de abril de 2008

La vida laboral exige con urgencia de cada uno de nosotros un perfeccionismo cada vez mayor. Sin embargo, no nos hace siquiera la más mínima exigencia espiritual, quedando esta actividad circunscrita a la religión, cada vez más relegada. La vida competitiva nos obliga a emplear gran cantidad de tiempo en superarnos en la actividad de nuestra competencia, acicateados también por el deseo personal de que en esa actividad logremos incentivar la avaricia, la crueldad y la ambición desmedida, etc. Como fuere, hay detalladas normas educativas acerca de cómo podemos avanzar de un estado de ignorancia a otro de conocimiento, de un estado de torpeza a otro de habilidad. Lee el resto de esta entrada »


Un Desafío Sin Igual

11 de abril de 2008

En las laderas opuestas de dos montes que dejaban un valle de por medio, se enfrentaban dos ejércitos; el filisteo y el israelita. Los soldados de Israel llevan cuarenta días aterrorizados, soportando los constantes insultos de Goliat, el campeón de los filisteos, quien desafía a altas voces a los israelitas con estas palabras: Lee el resto de esta entrada »


La Biblia y el Robo

22 de marzo de 2008

 

La Biblia expresa claramente cómo ve Dios el robo: “Yo, Jehová, amo el derecho, odio el robo junto con la injusticia” (Isaías 61:8). Jehová inspiró al profeta Ezequiel a escribir que el robo es un pecado muy grave (Ezequiel 18:18). Sin embargo, el mismo libro bíblico dice que Dios perdonará misericordiosamente al que se arrepienta y devuelva lo que hurtó (Ezequiel 33:14-16).

A pesar de que los cristianos viven en un mundo lleno de criminalidad, se regocijan en la esperanza de vivir bajo el Reino de Dios, cuando ya no exista el robo. Respecto a ese tiempo la Biblia promete: “[Los siervos de Dios] realmente se sentarán, cada uno debajo de su vid y debajo de su higuera, y no habrá nadie que los haga temblar; porque la boca misma de Jehová de los ejércitos lo ha habla­do” (Miqueas 4:4).

Ramatis Zand